Por Armando García

De Nuestra América Magazine

Hace unos días en Albuquerque, Nuevo México, Stephen Ray Baca, un excandidato al concejo de la ciudad de 31 años, fue arrestado y acusado de asalto agravado con un arma mortal, luego de presuntamente dispararle a un hombre que estaba entre los manifestantes que trataban de derribar la estatua del conquistador español Juan de Oñate.

Oñate fue un explorador y conquistador español nacido en Nueva España, recordado por haber sido gobernador de la provincia de Nuevo México en el virreinato de la Nueva España y por haber participado en las primeras expediciones de exploración en el Suroeste de Estados Unidos, además de ser el fundador de varios asentamientos en la región.

Estatua del conquistador español Juan de Oñate

https://www.nbcnews.com/video/video-appears-to-show-moments-before-shots-are-fired-at-new-mexico-juan-de-onate-statue-protest-85124165978

El video tomado en el lugar donde está erigida la estatua de Oñate se muestra a los manifestantes golpeando a Baca con una patineta, y lo persiguen antes de que abriera fuego», según Associated Press.

El alcalde de Albuquerque, Tim Keller, dijo en una conferencia de prensa que un video separado tomado más temprano en el día mostraba a Baca «agitando la protesta mucho antes del tiroteo» y arrojando a una mujer al suelo. La mujer también fue rociada con pimienta por Baca.

La televisora local KRQE News 13 informó que varios manifestantes habían llamado a la policía a la escena «a medida que aumentaban las tensiones» antes del tiroteo, «pero la policía no llegó hasta después de que el manifestante recibió un disparo». Según Associated Press, el hombre que recibió un disparo se llama Scott Williams. Sufrió varias heridas de bala en el torso. Las autoridades dijeron que estaba en condición crítica pero estable en un hospital local.

La estatua estaba custodiada por un grupo de milicias locales llamado «La Guardia Civil de Nuevo México». La policía no ha confirmado si Baca era miembro del grupo. Keller dijo a los periodistas que la Policía del Estado de Nuevo México está investigando el incidente y agregó que la estatua sería retirada y almacenada por el momento.

En un comunicado emitido por la gobernadora Michelle Lujan Grisham en Twitter, condenó la violencia y dijo que estaba «horrorizada y disgustada» por el tiroteo.

A raíz del asesinato de George Floyd en Minnesota por parte de un policía caucásico y las muertes de otros antes y después, los estadounidenses de diferentes grupos étnicos han salido a las calles a protestar, vandalizar, con fines ideológicos e históricos. Han derribado las estatuas de los héroes estadounidenses que en su época fueron dueños de esclavos africanos y, también tumbaron estatuas de Cristóbal Colon, por haber sido el conquistador que introdujo a la religión católica en el continente americano, seguido por una colonización que abarco una esclavitud a los indígenas regionales, una inquisición que torturó a quienes no querían ser adoctrinados a la fe católica y el despojó de las riquezas naturales en beneficio de la monarquía española. Esta situación abarcó desde la Nueva España, hoy México, hacia el norte, incluido lo que hoy en Estados Unidos, hasta la Patagonia al sur de Argentina.

Documentación publicada en https://www.wikipedia.org/ indican que Juan de Oñate y Salazar nació en PánucoZacatecasNueva España1550  y murió en Guadalcanalprovincia de SevillaEspaña, el 3 de junio de 1626. Desde muy joven tomó la carrera de las armas y encabezó campañas militares contra los rebeldes indios chichimecas que habitaban en el norte de la Nueva España y asolaban los asentamientos españoles. Entre campaña y campaña se dio tiempo para prospectar en busca de placeres en las minas de plata.

Contrajo nupcias con Isabel de Tolosa Cortés de Moctezuma, quien resulto ser nieta de Hernán Cortés y de la princesa Isabel Moctezuma (una de las hijas del emperador azteca Moctezuma Xocoyotzin).

El 21 de septiembre de 1595, el rey Felipe II le concedió permiso (capitulación) para colonizar el territorio que hoy son los estados de Nuevo México y Texas, en los Estados Unidos. El permiso tenía como objetivo principal difundir la fe católica entre los nativos americanos y establecer nuevas misiones. Sin embargo, muchos colonos españoles se enlistaron con la intención de encontrar minerales de plata, oro o piedras preciosas. Después de muchas demoras, la expedición partió al iniciar el año 1598. El 30 de abril la avanzada tomó posesión para España del territorio más allá del río Grande (el río Bravo para los mexicanos) y en los primeros días del mes de mayo ya vadearon el río en el punto llamado Paso del Norte (actualmente lugar en donde se ubican las ciudades fronterizas de El Paso y Ciudad Juárez). A finales de mayo, ya en territorio de la actual Texas, hicieron contacto con los nativos de la región.

Ese verano la partida continuó remontando el valle del río Bravo hasta alcanzar el norte del actual estado de Nuevo México, donde acampó entre los indios pueblo. En julio la expedición estableció su primer asentamiento en Pueblo de San Juan, que él bautizó como San Juan de los Caballeros, en la confluencia entre los ríos Grande y Chama, desalojando a los antiguos pobladores y tras haber extendido el camino real en casi 1000 km. En tanto llegaba el resto de la caravana, Oñate exploró las áreas vecinas para consolidar la posición del asentamiento entre los nativos de las tribus hopi y zuñi e inició la construcción de un templo dedicado a San Francisco y la correspondiente misión (Es necesario resaltar que la iglesia católica construida en el lugar fue el primer templo cristiano construido en los actuales Estados Unidos; en los siguientes 25 años serían edificadas 50 iglesias en el hoy estado de Nuevo México). Fundó la provincia de Santa Fe de Nuevo México y se convirtió en el primer gobernador de la provincia. Gaspar Pérez de Villagrá, un capitán de la expedición, relató la crónica de la conquista de Oñate de los pueblos indígenas de Nuevo México en su épica Historia de Nuevo México (1610).

Amotinamientos, deserciones y disgustos plagaron la nueva colonia cuando las riquezas prometidas no aparecieron a la vista, aunque Oñate las enfrentó con mano dura. Algunos de los colonos exploraron hacia el este, más allá del pueblo de Pecos, en dirección a la actual frontera entre Nuevo México y Texas en busca de búfalos. Es probable que alcanzaran el nacimiento del río Magdalena o Buenaventura (actualmente río Canadian), que se encuentra a unos 40 km al noroeste de la actual ciudad de Amarillo (Texas).

Juan de Oñate visitó los pueblos indios de Acoma así como los pueblos de las tribus hopi y zuñi ubicados más al oeste. Una parte del grupo logró alcanzar incluso las lejanas montañas de San Francisco, en Arizona, encontrando mineral de plata por lo que reclamaron la posesión de los minerales. Oñate regresó a Acoma para castigar severamente una rebelión indígena que dejó 11 colonos muertos.

Oñate se ganó pronto una reputación como un gobernante severo, tanto entre los colonizadores españoles como entre los pueblos indígenas. En octubre de 1598, comenzó una escaramuza cuando los soldados españoles ocupantes de Oñate pidieron suministros a la tribu acoma, exigiéndoles cosas esenciales para que los acoma sobreviviesen al invierno. Los acoma se resistieron y 13 españoles fueron asesinados, entre ellos el sobrino de don Juan de Oñate. En 1599, Oñate respondió; sus soldados mataron a más de 800 pobladores, incluidos mujeres, niños y ancianos, y esclavizaron a los restantes 500, mujeres y niños. Por decreto de don Juan, ​ amputaron el pie izquierdo de cada hombre acoma capaz de combatir y aún con vida después de la batalla. Ochenta hombres tenían su pie izquierdo amputado. Otros analistas sitúan la cifra de los mutilados en 24 personas.

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