Con la participación de su candidato presidencial Pedro Castillo en el debate presidencial organizado por el JNE, el partido Perú Libre se ha convertido en el partido de izquierda más importante del Perú en estos momentos.

El segundo lugar en el debate presidencial del día martes confirmó el ascenso que en las encuestas viene registrando Pedro Castillo, quien no desaprovechó su única oportunidad de exponer a nivel nacional y a todos los peruanos los principales puntos del Plan de Gobierno de Perú Libre, marcando importantes diferencias con las propuestas de otros partidos de izquierda y de centro izquierda que durante la campaña no han sabido responder a las verdaderas necesidades del pueblo peruano.  

De esta manera, Perú Libre se posiciona en esta campaña electoral como el partido más representativo de la izquierda peruana superando a Juntos por el Perú (Verónika Mendoza), Frente Amplio (Marco Arana) y el partido de centro-izquierda el Partido Morado (Julio Guzmán) en las preferencias del pueblo peruano que no ha encontrado en las respectivas candidaturas de Mendoza, Arana y Guzmán, las respuestas a los problemas de los más pobres, humildes y marginados. Por el contrario, los planes de gobierno de Juntos por el Perú, Frente Amplio y el Partido Morado se han caracterizado más por concentrarse en políticas que no ubican a los más pobres como principal preocupación, enfocándose en temas como la ideología de género, el conflicto anti minero, o a recoger el anti-voto en contra de Keiko Fujimori.

Por su parte, Perú Libre ha sabido captar las preferencias de los electores de los pueblos más alejados del Perú, quienes ven en Pedro Castillo al político de orígenes humildes, un verdadero hijo del pueblo, campesino, maestro de escuela, capaz de lograr esa empatía entre los más pobres y más necesitados, sobre todo en estos momentos de grave crisis social. Es por esa razón que Perú Libre ha logrado posicionarse como el partido más importante de la izquierda peruana en esta campaña electoral.

Así, en los dos últimos meses, desde sus bases en la Sierra Central, Perú Libre viene experimentado una expansión por el territorio nacional en las preferencias electorales rescatando el tradicional voto de la izquierda que en el 2011 favoreció ampliamente al Partido Nacionalista y en el 2016 no encontró eco entre los candidatos debido a que ni la candidatura de Verónica Mendoza ni la de Gregorio Santos lograron consolidarse. En esta campaña electoral del 2021, Perú Libre consigue captar las esperanzas de los pueblos de la Sierra Central y del Macro Sur (en donde el voto pro-izquierda es una constante en la historia política nacional).

La profunda crisis social y económica causada por la pandemia ha debilitado aún más el discurso de izquierda internacional de partidos como Juntos por el Perú, Frente Amplio y el Partido Morado, discurso conocido como “caviar” y propio de las élites intelectuales y universitarias de clase media y media alta, que no corresponde a las verdaderas necesidades de millones de peruanos que viven en la pobreza material, alejados de los centros académicos de las principales ciudades del país, sin acceso a los mercados ni a los centros financieros, excluidos e invisibilizados por el  sistema.  Es este el electorado que se siente representado por el candidato Pedro Castillo, una figura política que destaca de entre todos los candidatos por su extracción socio-cultural que lo identifica automáticamente con las grandes mayorías del Perú.

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