Hace pocos días, Madrid se convirtió en escenario de un acontecimiento que va más allá de la simple degustación culinaria: la Semana DeLiMadrid, celebrada del 26 al 28 de enero en la capital española, marcó el inicio de una alianza cultural y gastronómica entre Madrid y Lima que se proyecta a escala internacional. Presentada oficialmente en el marco del prestigioso congreso Madrid Fusión 2026, esta iniciativa fue impulsada por los alcaldes de ambas ciudades como una estrategia para fortalecer la presencia global de sus cocinas y tradiciones culinarias, y asentar la gastronomía como elemento central de identidad cultural, intercambio y desarrollo económico.

La propuesta nació formalmente con el nombre DeLiMadrid, un juego de palabras que sugiere el «delicioso viaje» entre Madrid y Lima, y representa una invitación a explorar sabores, saberes y enfoques gastronómicos compartidos entre Europa y América Latina. Desde la inauguración, la iniciativa se presentó como una plataforma viva de cooperación, donde degustaciones, talleres, activaciones culturales y catas especializadas reunieron a chefs, productores, emprendimientos y público general, creando un espacio de diálogo directo entre paladares, técnicas y experiencias culinarias.

La presencia peruana en Madrid Fusión fue notable y bien recibida. Perú desplegó una propuesta variada con cocina en vivo, charlas magistrales, coctelería con pisco y catas de café, logrando captar la atención de visitantes, periodistas y profesionales del sector gastronómico internacional. El stand peruano, inspirado en una taberna limeña, permitió mostrar la diversidad y creatividad de la cocina peruana tradicional y contemporánea, un reflejo de su riqueza cultural y de la mezcla de técnicas locales con tendencias globales.

Más allá de lo gastronómico, DeLiMadrid propone un intercambio cultural de largo alcance, con beneficios que se proyectan hacia la formación y capacitación de jóvenes talentos, la colaboración entre chefs de ambas ciudades y el impulso a emprendimientos locales que encuentran en la gastronomía un vehículo de identidad y proyección internacional. La iniciativa busca trascender los platos para convertirse en un motor de cooperación educativa, económica y social que fortalezca los vínculos entre Madrid y Lima.

DeLiMadrid en Madrid Fusión 2026. Los alcaldes de Madrid y Lima, José Luis Martínez Almeyda y Renzo Reggiardo respectivamente.

Una de las claves de esta estrategia es su formato de “ida y vuelta”: tras la edición en Madrid, está programada la Semana DeLiMadrid en Lima, que se realizará del 24 de abril al 3 de mayo de 2026, cuando será Lima la anfitriona de actividades similares enfocadas en resaltar la cultura gastronómica española. Este doble escenario permite que el intercambio no sea un evento aislado, sino un proceso continuo de diálogo entre dos capitales con fuerte proyección culinaria.

El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, ha enfatizado que esta iniciativa no solo proyecta el sabor peruano al mundo, sino que también fortalece la imagen de Lima como capital gastronómica y abre puertas a oportunidades internacionales para chefs, productores y gestores culturales. Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, subrayó la importancia de posicionar la gastronomía como eje cultural y económico que une a ciudades con historia compartida y vocación cosmopolita.

Eventos como DeLiMadrid son muestra de cómo la gastronomía contemporánea ha dejado de ser un componente anecdótico de la cultura para convertirse en una herramienta estratégica de diplomacia urbana y promoción turística, capaz de generar impacto social, educativo y económico. Mientras Madrid exhibió su carácter cosmopolita y su tradición culinaria europea, Lima llevó su mestizaje, creatividad e identidad latinoamericana a un público internacional.

DeLiMadrid no es solo una semana de sabores, sino una apuesta por construir puentes entre continentes a través de experiencias culinarias, promoviendo la cocina como un lenguaje universal que celebra la diversidad cultural mientras impulsa la innovación y el crecimiento compartido. Con la mirada puesta en la próxima edición en Lima, esta iniciativa augura una nueva etapa en la cooperación cultural y gastronómica entre dos metrópolis que comparten historia, pasión por la cocina y un futuro de diálogo global.