El evento YoD-CoP Perú 2026, Comunidades Juveniles para la Paz, reunió en Lima a más de 40 líderes jóvenes de todo el país con la organización del Instituto Mahatma Gandhi de Educación para la Paz y el Desarrollo Sostenible de la UNESCO (UNESCO MGIEP), en articulación con UNESCO Perú.
PORTADA HISPANA.-
En un mundo fragmentado por crisis sociales y polarización, la verdadera transformación no se gesta únicamente en los despachos presidenciales, sino en la mente y las emociones de las nuevas generaciones. Bajo esta premisa opera el Instituto Mahatma Gandhi de Educación para la Paz y el Desarrollo Sostenible de la UNESCO (MGIEP), un organismo especializado de Categoría 1 que ha redefinido el significado de la enseñanza global. Lejos de los métodos tradicionales basados en la memorización de datos, esta institución se enfoca en cumplir la ambiciosa meta 4.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), promoviendo la educación ciudadana y el aprendizaje socioemocional como herramientas científicas para consolidar la paz y desactivar las violencias estructurales. Es bajo este enfoque de «fomentar mentalidades pacíficas» que el instituto da vida a sus iniciativas insignia globales, entre las que destacan las Comunidades Impulsadas por Jóvenes para la Paz, conocidas internacionalmente como YoD-CoP (Youth-Driven Communities of Practice).

Esta estrategia global aterrizó con fuerza en la capital peruana a través del encuentro YoD-CoP Perú 2026 (Comunidades Juveniles por la Paz), una cita que transformó las aulas de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) del 21 al 23 de septiembre de 2026. El evento, organizado de forma articulada por el UNESCO MGIEP, la Oficina de la UNESCO en Lima y la Facultad de Educación de la PUCP, congregó a más de 40 líderes jóvenes de entre 18 y 35 años procedentes de las realidades más diversas y complejas de todo el territorio nacional. Las jornadas sirvieron para visibilizar las travesías físicas y simbólicas de las juventudes peruanas: delegados que navegaron ríos amazónicos, cruzaron cordilleras andinas o recorrieron largas rutas costeras solo para confluir en Lima con una meta unánime: dotarse de recursos prácticos para frenar la violencia de género y liderar la resolución pacífica de conflictos en sus regiones de origen.
El programa del encuentro se estructuró a lo largo de tres días intensivos diseñados bajo un recorrido pedagógico que transitó desde la autorreflexión hacia la acción colectiva. La jornada de apertura, titulada “Encontrarnos y nombrar el mundo”, se abocó a derribar barreras iniciales, invitando a los líderes a compartir sus historias de origen e introduciendo metodologías de alfabetización mediática, informacional y educación para la paz para combatir la desinformación que aviva los discursos de odio. El segundo día, denominado “Mirarnos y mirar las desigualdades”, elevó la complejidad del debate al cruzar el enfoque de género con el aprendizaje socioemocional, ofreciendo herramientas para identificar cómo las desigualdades cotidianas condicionan el tejido social. Finalmente, el tercer día, “Pasar del aprendizaje a la acción”, se volcó por completo al diseño técnico, viabilidad y sostenibilidad de los proyectos comunitarios que estos jóvenes ya implementan en sus respectivos territorios.
El clímax de la cumbre YoD-CoP Perú 2026 combinó la rigurosidad académica con la fuerza de la identidad cultural. Durante el cierre del evento, la reconocida cantante y compositora peruana Milena Wharton se sumó al encuentro de juventudes, utilizando la música andina contemporánea como un catalizador para abrir diálogos sobre la diversidad, el reconocimiento mutuo y el orgullo identitario. El broche de oro musical demostró que el arte y la cultura son canales indispensables para construir comunidades libres de violencia. Al clausurar el evento, la red YoD-CoP Perú quedó consolidada no como un hito aislado de tres días, sino como un ecosistema vivo de activistas conectados que regresan a sus regiones respaldados por la UNESCO, listos para transformar el aprendizaje emocional en políticas comunitarias y sembrar una paz duradera desde las bases de la juventud peruana.






