PORTADA HISPANA.-
La exposición «Chambi: historia, oficio, archivo y legado», presentada en el Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de Relaciones Exteriores, se ha convertido en uno de los acontecimientos culturales más importantes del año en Lima al reunir cerca de doscientas fotografías, muchas de ellas inéditas, que recorren la trayectoria artística y humana del gran maestro cusqueño Martín Chambi. Organizada en colaboración con la Asociación Martín Chambi y bajo la curaduría de Peruska Chambi y Karen Bernedo, la muestra ocupa las cinco galerías del recinto y propone un recorrido por cuatro grandes ejes temáticos —historia, oficio, archivo y legado— que permiten comprender la magnitud de una obra considerada fundamental para la memoria visual del Perú y de América Latina.

La exposición constituye mucho más que una retrospectiva fotográfica: representa una inmersión en la historia social, cultural y política del Perú de la primera mitad del siglo XX. Retratos de campesinos, comerciantes, intelectuales, músicos, familias indígenas y paisajes andinos dialogan con imágenes emblemáticas de Machu Picchu, del Cusco republicano y de las transformaciones que experimentó el país durante décadas decisivas de su historia. La muestra reúne fotografías realizadas a lo largo de más de cincuenta años de trabajo, permitiendo al visitante descubrir cómo Chambi convirtió la cámara en un instrumento de documentación histórica y, al mismo tiempo, en una poderosa herramienta de creación artística.
Martín Chambi Jiménez nació en 1891 en Coasa, en la provincia puneña de Carabaya, en el seno de una familia campesina quechuahablante. Su acercamiento a la fotografía comenzó durante su juventud, cuando trabajó en las minas de oro de la región y conoció las primeras técnicas del oficio. Años después se trasladó a Arequipa para formarse junto a los hermanos Vargas, considerados pioneros de la fotografía peruana, y finalmente se estableció en el Cusco, ciudad desde la cual desarrollaría una obra destinada a transformar para siempre la imagen del mundo andino. Su trayectoria profesional constituye uno de los ejemplos más notables de ascenso intelectual y artístico en la historia cultural del Perú.
Uno de los mayores méritos de Chambi radica en haber sido el primer gran fotógrafo indígena de América Latina que logró representar a las poblaciones andinas desde una mirada interna, alejada del exotismo y de los estereotipos que dominaron gran parte de la producción visual de comienzos del siglo XX. El escritor Mario Vargas Llosa afirmó alguna vez que las fotografías de Chambi poseen la capacidad de revelar «el alma secreta de los Andes», mientras que el historiador del arte Jorge Heredia ha destacado que su obra constituye un extraordinario testimonio de la diversidad étnica y cultural del Perú. Sus retratos no solo registran rostros y paisajes, sino también las profundas transformaciones sociales de una nación en proceso de modernización.
La retrospectiva del Centro Cultural Inca Garcilaso permite apreciar igualmente la extraordinaria versatilidad técnica del fotógrafo. Además de sus célebres retratos de estudio, Chambi desarrolló una intensa labor documental y periodística que lo llevó a registrar fiestas populares, ceremonias religiosas, mercados, monumentos arqueológicos y escenas cotidianas del sur andino. Su dominio de la luz, de la composición y del claroscuro lo convirtió en uno de los grandes renovadores de la fotografía latinoamericana. El crítico de arte Luis Eduardo Wuffarden ha señalado que la obra de Chambi logró articular la tradición visual europea con la sensibilidad andina, creando un lenguaje fotográfico único y profundamente original.
El valor histórico de su archivo resulta hoy incalculable. Conservadas y difundidas gracias al trabajo de su familia y de diversas instituciones culturales, miles de imágenes constituyen una fuente indispensable para investigadores, antropólogos, historiadores y estudiosos del arte. La exposición pone especial énfasis en esa dimensión documental al presentar negativos, cámaras, documentos personales y materiales de trabajo que revelan el rigor profesional con el que Chambi construyó uno de los archivos fotográficos más importantes de América Latina. El proyecto expositivo subraya, además, la importancia de preservar la memoria visual como parte esencial del patrimonio cultural peruano.
El reconocimiento internacional de Martín Chambi comenzó a consolidarse décadas después de su muerte, ocurrida en el Cusco en 1973. En 1979, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) organizó una gran retrospectiva dedicada a su obra, hecho que contribuyó decisivamente a situarlo entre los grandes fotógrafos del siglo XX. Desde entonces, sus imágenes han sido exhibidas en museos y galerías de Europa, Estados Unidos y América Latina, convirtiéndose en referentes fundamentales para comprender la historia visual del continente y la riqueza cultural del mundo andino.
La muestra «Chambi: historia, oficio, archivo y legado» confirma, finalmente, que la fotografía puede trascender su función testimonial para convertirse en un instrumento de conocimiento histórico y de afirmación cultural. Más de medio siglo después de la desaparición del artista, sus imágenes continúan dialogando con el presente y ofreciendo una mirada profundamente humana sobre el Perú. El legado de Martín Chambi no pertenece únicamente a la historia de la fotografía; forma parte de la memoria colectiva de un país que sigue encontrando en sus retratos una de las representaciones más auténticas y universales de su identidad.










