El esperado documental peruano «Flor Pucarina, rebelde hasta los huesos» se estrena en las salas de cine comercial de todo el país este 10 de septiembre de 2026.

Tras un exitoso y aplaudido recorrido por diversos festivales cinematográficos durante el año 2025, la producción finalmente se abre paso en la cartelera nacional. Esta obra promete no solo conmover a los amantes de la música andina, sino también abrir un espacio de profunda reflexión sobre la identidad, la migración y la cultura popular en el Perú.

Dirigido por la cineasta de raíces huancavelicanas Geraldine Zuasnabar Ravelo, el largometraje de 88 minutos de duración rinde un riguroso y emotivo homenaje a Leonor Chávez Rojas. Conocida eternamente en el imaginario popular como «Flor Pucarina» o la “Faraona del Cantar Huanca», la mítica intérprete es retratada desde una perspectiva fresca y sumamente humana, alejada de los simples clichés biográficos para ahondar en el mito detrás de la mujer.

La Faraona del Cantar Huanca es el célebre seudónimo de Flor Pucarina, cuyo nombre real era Leonor Efigenia Chávez Rojas (1935–1987), una de las máximas exponentes e ícono histórico de la música andina y el huayno peruano.

A través de una minuciosa recopilación de archivos históricos, material sonoro inédito y recreaciones estéticas, el largometraje traslada al espectador al corazón de la sierra central y a los barrios populares de la Lima del siglo XX. El documental explora cómo una joven migrante, nacida en el distrito de Pucará (Huancayo), logró conquistar la capital con una voz cargada de melancolía, convirtiendo al huayno en un himno de resistencia para miles de provincianos que buscaban un lugar en una metrópoli muchas veces hostil.

 

 

 

 

El título de la cinta, «Rebelde hasta los huesos», no es una simple frase comercial, sino el eje central de su narrativa. La propuesta cinematográfica aborda de manera frontal cómo Flor Pucarina desafió las estructuras del machismo, el racismo y la exclusión de su época. Su temperamento sobre el escenario, su independencia económica y su libertad personal la convirtieron, sin buscarlo explícitamente, en un símbolo temprano de la emancipación femenina y de la dignidad de las clases populares peruanas.

 

 

 

La producción ha estado a cargo del colectivo y productora audiovisual Chola Contravisual, un proyecto que fue galardonado por los estímulos económicos del Ministerio de Cultura del Perú. Este respaldo estatal resalta la importancia de descentralizar la cinematografía nacional, permitiendo que historias con una profunda raíz identitaria encuentren financiamiento y alcancen los estándares técnicos necesarios para competir con las grandes producciones internacionales en los complejos multisalas.

El documental no se queda solo en el pasado, sino que tiende puentes con el presente al incluir valiosos testimonios de destacadas figuras de la música y la investigación actual. Entre las apariciones notables se encuentran artistas como Rubí Palomino, Flor de la Oroya, Nilda Mucha y el intelectual Guillermo Joo. Sus voces ayudan a dimensionar el legado vivo de la artista, analizando cómo el estilo interpretativo y la actitud de la «Faraona» siguen influyendo de manera decisiva en las nuevas generaciones de creadores folclóricos.

 

 

 

Las principales cadenas de exhibición del país, entre las que destacan CineStar y MovieTime, ya han confirmado la inclusión del filme en sus programaciones semanales. Este logro es considerado un triunfo por los realizadores locales, dado que el género documental y, en especial, las temáticas vinculadas al folclore peruano suelen enfrentar serias barreras de distribución para llegar al gran público fuera de los circuitos de festivales independientes.

A casi cinco décadas de su trágica y temprana partida en 1987, el multitudinario entierro de Flor Pucarina —que paralizó las calles de Lima— encuentra ahora un eco cinematográfico que busca hacerle justicia a su memoria. «Flor Pucarina, rebelde hasta los huesos» se perfila como una cita imperdible en las salas de cine para redescubrir el alma musical de un país que, a pesar de sus contradicciones, sigue cantando con el corazón en la garganta.