La UNESCO convoca al mundo.
Transformar la Educación, una hoja de ruta para el ODS 4: La ODM presente en el diálogo internacional por una educación inclusiva y con equidad de género.
París volvió a convertirse en el epicentro del diálogo mundial sobre el futuro de la educación con la realización del Transforming Education Summit +4 (TES+4), convocado por las Naciones Unidas y la UNESCO el 10 de julio de 2026.
El encuentro reunió a jefes de Estado, ministros, organismos multilaterales, academia, sociedad civil y organizaciones internacionales para evaluar los avances alcanzados desde la Cumbre de 2022 y acelerar el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4): garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todas las personas.

En representación de la Organización Democrática Mundial para el Desarrollo (ODM), participo Albita Neira como Directora Internacional de Equidad de Género, reafirmando el compromiso de la organización con la construcción de sociedades más justas, inclusivas y sostenibles, donde la educación sea el principal motor para la igualdad de oportunidades.
Durante la jornada, la UNESCO presentó un panorama que exige acciones urgentes.
A nivel mundial, millones de niños y jóvenes continúan fuera del sistema educativo y la comunidad internacional reconoció que será necesario acelerar significativamente los esfuerzos para cumplir las metas previstas para 2030. Los participantes coincidieron en que los sistemas educativos deben fortalecerse frente a los desafíos derivados de las crisis económicas, los conflictos, el cambio climático y la rápida transformación tecnológica, incluida la inteligencia artificial.

Entre las principales conclusiones del encuentro sobresalen cinco prioridades: fortalecer el financiamiento sostenible para la educación; dignificar y apoyar la labor docente; impulsar una transformación digital inclusiva; garantizar que la equidad, la inclusión y la igualdad de género sean ejes transversales de todas las políticas educativas; y construir una agenda global de educación más allá del año 2030.
La UNESCO también alertó sobre una preocupante disminución de la cooperación internacional destinada a la educación y advirtió que más de un centenar de países destinan actualmente mayores recursos al pago de su deuda que a la inversión educativa, situación que pone en riesgo el cumplimiento del ODS 4.
Para la ODM, estos debates representan una oportunidad para fortalecer las alianzas internacionales y continuar promoviendo iniciativas que integren educación, liderazgo, equidad de género y desarrollo humano como pilares fundamentales de una paz duradera.
“Mi participación en este importante escenario internacional reafirma el compromiso de la Organización Democrática Mundial para el Desarrollo y de la Fundación Iberoamericana Mujer Mariposa con la promoción de políticas y acciones que contribuyan a una educación transformadora, inclusiva y con perspectiva de género. Hoy más que nunca, la cooperación entre gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil resulta indispensable para garantizar que ninguna niña, niño, adolescente o joven quede excluido de su derecho a aprender y desarrollar plenamente su potencial.
Como colombiana y orgullosamente campesina, conozco de primera mano las profundas desigualdades que aún persisten en muchos territorios de América Latina, donde la falta de acceso a una educación de calidad limita las oportunidades de millones de personas. Por eso, participar en este diálogo mundial no solo representa una responsabilidad institucional, sino también un compromiso personal con quienes ven en la educación la única posibilidad real de romper los ciclos de pobreza, exclusión y desigualdad.”: Manifestó Albita Neira, activista social, radicada en Paris, representante para la ODM.
La educación no solo constituye un derecho humano fundamental; es también la herramienta más poderosa para construir sociedades más equitativas, resilientes y comprometidas con la dignidad de todas las personas. Ese fue, sin duda, el principal mensaje que dejó la UNESCO al mundo desde París.
Durante la jornada, el Director General de la UNESCO, Khaled El-Enany, fue enfático al señalar que la resiliencia educativa comienza fortaleciendo a los docentes, apoyando a los estudiantes y construyendo sistemas capaces de responder a los desafíos del presente y del futuro. Por su parte, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, y la vicesecretaria general de las Naciones Unidas, Amina J. Mohammed, insistieron en que la educación debe ocupar un lugar prioritario en las decisiones de los gobiernos, especialmente en un contexto marcado por las crisis económicas, los conflictos, el cambio climático y el acelerado avance de la inteligencia artificial.
Las conclusiones del encuentro fueron contundentes. El mundo necesita incrementar la inversión en educación, fortalecer la profesión docente, garantizar una transformación digital inclusiva, reducir las desigualdades y colocar la equidad de género como un eje transversal de todas las políticas educativas. Asimismo, se hizo un llamado urgente a reforzar la cooperación internacional para evitar que millones de niños, niñas y jóvenes continúen excluidos de su derecho a aprender.










