PORTADA HISPANA.-

En un contexto donde la innovación se ha convertido en uno de los principales motores del desarrollo económico y social, los proyectos escolares dejan de ser simples ejercicios académicos para transformarse en auténticos laboratorios de soluciones para los problemas de la comunidad. Ese es precisamente el propósito de Solve for Tomorrow, el programa internacional impulsado por Samsung que desde hace más de una década promueve en el Perú que estudiantes de secundaria diseñen iniciativas basadas en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) con el objetivo de mejorar la calidad de vida de su entorno. La edición 2026 abrió nuevamente sus puertas a colegios públicos y clubes de ciencia de todas las regiones del país, consolidando una propuesta educativa que busca formar jóvenes innovadores capaces de convertir las ideas en proyectos con impacto social.

EL PLAZO SE EXTIENDE HASTA EL 31 DE JULIO: Con el propósito de brindar mayores oportunidades de participación a jóvenes talentos y educadores de todo el país, Samsung anunció la ampliación del plazo de inscripción hasta el próximo 31 de julio para la 13ª edición del programa Solve for Tomorrow (SFT) en el Perú. Esta convocatoria a nivel nacional está dirigida especialmente a estudiantes de 3ro a 5to de secundaria de colegios públicos, permitiendo que más alumnos y clubes de ciencia registrados en el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (CONCYTEC), tengan el tiempo necesario para estructurar y registrar sus ideas de transformación social y ambiental (SAMSUNG NEWS)

A diferencia de los tradicionales concursos escolares, Solve for Tomorrow no se limita a premiar conocimientos teóricos, sino que propone una metodología centrada en la resolución de problemas reales. Los equipos, integrados por estudiantes de tercero a quinto de secundaria y acompañados por un docente, identifican una necesidad de su comunidad y desarrollan una propuesta tecnológica que pueda contribuir a solucionarla. Para ello, el programa incorpora herramientas como el Design Thinking y, desde la presente edición, el Aprendizaje Basado en Proyectos (Project Based Learning), metodologías ampliamente utilizadas en los sistemas educativos más innovadores del mundo porque fomentan el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo colaborativo y la experimentación.

 

 

 

Los desafíos planteados para este año reflejan algunas de las principales preocupaciones de la sociedad contemporánea. Los proyectos deben orientarse hacia áreas como la sostenibilidad ambiental, la salud y el bienestar físico o mental, el deporte como herramienta de inclusión y el desarrollo de soluciones para necesidades específicas de las comunidades locales, siempre en concordancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. De esta manera, la tecnología deja de ser un fin en sí misma para convertirse en un instrumento destinado a mejorar las condiciones de vida de las personas, fortalecer la participación ciudadana y promover una cultura de innovación con responsabilidad social.

 

 

 

Uno de los aspectos más destacados del programa es el proceso formativo que reciben docentes y estudiantes durante todas las etapas del concurso. Antes incluso de la evaluación de los proyectos, los participantes acceden gratuitamente a talleres, sesiones de capacitación y asesorías especializadas destinadas a fortalecer sus propuestas. En la edición 2026, Samsung informó que más de 1.500 docentes y cerca de 600 estudiantes participaron en actividades de formación durante la etapa inicial, una cifra que refleja el creciente interés de la comunidad educativa peruana por incorporar metodologías de innovación y emprendimiento dentro del proceso de enseñanza.

 

 

 

La experiencia acumulada durante las ediciones anteriores demuestra el enorme potencial creativo existente en las escuelas públicas del Perú. En 2025 fueron presentados más de 1.600 proyectos provenientes de distintas regiones del país, muchos de ellos orientados a enfrentar problemas relacionados con la contaminación del agua, la prevención de la anemia, la protección de la biodiversidad, la inclusión lingüística en los servicios de salud y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. Estas iniciativas evidencian que los estudiantes son capaces de identificar desafíos concretos de sus comunidades y proponer soluciones innovadoras mediante el uso de herramientas científicas y tecnológicas.

 

 

 

El impacto educativo de Solve for Tomorrow trasciende el propio concurso. Al trabajar sobre problemas reales, los estudiantes fortalecen competencias que hoy son altamente valoradas por universidades y empresas, como la investigación, la comunicación efectiva, el liderazgo, el pensamiento analítico y la capacidad para trabajar en equipos multidisciplinarios. Paralelamente, los docentes incorporan nuevas estrategias pedagógicas que favorecen un aprendizaje activo y significativo, alejándose de los modelos tradicionales basados exclusivamente en la memorización de contenidos. Este cambio metodológico responde a las tendencias internacionales que promueven una educación orientada al desarrollo de competencias para el siglo XXI.

 

 

 

La iniciativa también contribuye a reducir las brechas de acceso a oportunidades educativas entre las distintas regiones del país. Al convocar a estudiantes de colegios públicos y clubes de ciencia de todo el territorio nacional, el programa permite que jóvenes de contextos urbanos, rurales y amazónicos presenten proyectos nacidos de sus propias realidades locales. Esta diversidad de experiencias enriquece el proceso de innovación y demuestra que el talento científico no depende del lugar de origen, sino de la posibilidad de acceder a espacios de formación, acompañamiento y experimentación donde las ideas puedan convertirse en soluciones concretas para la sociedad.

 

 

 

Más que un concurso escolar, Solve for Tomorrow representa una apuesta por una nueva concepción de la educación, en la que la ciencia, la tecnología y la creatividad se integran para formar ciudadanos capaces de afrontar los desafíos del futuro. En un mundo marcado por la transformación digital, el cambio climático y la necesidad de construir sociedades más sostenibles e inclusivas, iniciativas de este tipo evidencian que las escuelas pueden convertirse en verdaderos centros de innovación social. El crecimiento sostenido del programa en el Perú confirma que las nuevas generaciones no solo están preparadas para aprender sobre ciencia y tecnología, sino también para utilizarlas como herramientas capaces de transformar positivamente sus comunidades y contribuir al desarrollo del país.